26/05/2026 | Por T. Coronel Gustavo Roa C. | Consultor en SGCN – ISO 22301.

“Me pregunto: ¿Por qué el autodenominado progresismo, considera al que propone justicia, orden, respeto, equidad, seguridad y desarrollo, lo catalogan como un fascista? Nada más alejado de la realidad, los progres, solo pretenden engañar a través de su reconocida manipulación dialéctica y discurso victimizante”. GRC.

Abelardo de la Espriella se ha consolidado como uno de los candidatos presidenciales con mayor solidez académica, política y social en el panorama colombiano. Su discurso ha logrado recordarles a muchos ciudadanos —y enseñarles a otros— que por encima de los intereses partidistas y de las maquinarias tradicionales existe un propósito superior: el amor por la patria.

Ese sentimiento ha sido históricamente inculcado en generaciones de colombianos, especialmente en quienes han integrado las filas de las Fuerzas Militares y de la Policía Nacional. Sin embargo, lamentablemente, ese valor parece haberse debilitado progresivamente en escuelas, colegios y universidades, donde ciertos sectores ideológicos han promovido visiones que dividen a la sociedad entre grupos privilegiados y sectores útiles electoralmente.

En medio de ese escenario, Abelardo de la Espriella ha insistido en rescatar lo que denomina los “principios fundacionales” de la Nación: aquellos pilares filosóficos, jurídicos e institucionales sobre los cuales se sostiene el Estado colombiano. Desde esa perspectiva, el candidato ha evitado ubicarse en los extremos ideológicos tradicionales. Cuando se le pregunta si pertenece a la derecha o a la izquierda, responde que representa una posición de “extrema coherencia”, enfocada en salvar a Colombia y no en alimentar estructuras políticas tradicionales.

La propuesta política de Abelardo encuentra sustento en varios principios contenidos en la Constitución Política de Colombia:

  • El Estado Social de Derecho, concebido para reducir desigualdades y garantizar bienestar.
  • La dignidad humana, el trabajo y la solidaridad como valores esenciales de la sociedad.
  • La prevalencia del interés general sobre los intereses particulares.
  • El reconocimiento del pluralismo y de la diversidad cultural y étnica del país, acompañado de derechos y deberes para todos los ciudadanos.

Estos fundamentos constitucionales han sido trasladados por el candidato al campo político, económico y social. Su planteamiento busca alcanzar mayores niveles de igualdad y participación, pero siempre dentro de un marco sólido de justicia, autoridad y seguridad que permita recuperar la confianza de los colombianos en el futuro de la nación.

Para alcanzar lo que denomina la “Patria Milagro”, Abelardo de la Espriella ha planteado cuatro grandes pilares de gobierno.

Seguridad y orden

Su propuesta contempla una política de “mano dura” contra el crimen organizado y el narcotráfico. También plantea fortalecer la Fuerza Pública mediante el incremento del pie de fuerza y el respaldo decidido a las instituciones militares y policiales. Dentro de esa estrategia, propone retomar mecanismos contundentes para combatir los cultivos ilícitos y reforzar la cooperación internacional con aliados estratégicos como Estados Unidos e Israel.

Economía y empleo

El candidato propone un Estado menos burocrático y más eficiente, reduciendo gastos innecesarios y fortaleciendo el papel del sector privado como motor de desarrollo. Defiende la economía de mercado, el emprendimiento y la generación de empresa como herramientas fundamentales para combatir la pobreza y generar empleo.

Educación y juventud

En materia educativa, plantea una reforma enfocada en la modernización digital y en la recuperación de instituciones clave como el ICETEX y el SENA. Además, propone privilegiar el mérito, el talento y la productividad como criterios para el acceso a becas y apoyos estatales.

Visión política

Abelardo de la Espriella insiste en que representa una alternativa distinta a las maquinarias tradicionales. Desde el movimiento Defensores de la Patria, afirma interpretar a millones de colombianos que sienten que el país necesita recuperar autoridad, confianza institucional y sentido de nación.

En las actuales circunstancias de Colombia, vale la pena preguntarse si este proyecto político es el que necesita el país para superar la crisis de inseguridad, polarización y desgaste institucional que vive actualmente. También resulta fundamental reflexionar sobre la importancia de quienes acompañarán las fórmulas presidenciales como vicepresidentes, pues en ellos también recaería la responsabilidad de conducir el destino nacional en caso de ausencia del jefe de Estado.

Más allá de simpatías políticas, esa es una reflexión seria y necesaria que deberán hacer los colombianos al momento de acudir a las urnas. Los principios fundacionales de Abelardo de la Espriella, se constituyen en una extraordinaria oportunidad para la “patria milagro”. Colombia, debe darle la oportunidad, al nuevo pensamiento político, encabezado por un hombre, qué representa la nueva política, esa que Colombia soñó, directa, sin dilaciones, sin compromisos burocráticos y sin antecedentes de corrupción.


T.Coronel Gustavo Roa C.: Oficial de la Reserva del Ejército Nacional , Administrador de empresas. Consultor en Seguridad Integral y Business Continuity Plan.