
Por: Luis Alfonso García Carmona
- Vive en el presente. Acepta que lo único que existe es este preciso instante. Deja atrás los lamentos y las recriminaciones.
- Céntrate solamente en aquello que puedes controlar. Libérate de la carga de los deseos y de las comparaciones. Lo único que podemos controlar son nuestras opiniones, acciones, decisiones, motivaciones y nuestro carácter.
- Moldea tus acciones según las cuatro virtudes. Aspira a: La verdad, (sabiduría para saber qué está y no está en tu poder, y lo que es bueno y malo en el mundo), el equilibrio (incorpora la modestia, el autocontrol y la buena disciplina), la justicia (honestidad, ecuanimidad, equidad, piedad e imparcialidad en el trato) y el coraje (abarca la alegría, la resistencia ante las dificultades, la seguridad, la diligencia y el mantenimiento de los principios morales).
- Agradece lo que tienes ahora mismo. Recuerda la existencia de la muerte y que todos somos iguales, y que la paz interior es lo único que nos proporcionará una felicidad constante.
- Cuida tus pensamientos. Utiliza el poder de usar tu propia voz y haz bien en el mundo. Como lo expresó Marco Aurelio: “Tienes poder sobre tu mente, no así sobre los acontecimientos externos. Tenlo presente y habrás encontrado la fuerza”.
P.S. :Extraído del libro “Soy un estoico”, de William Mulligan, cuya lectura no dudo en recomendar.