Responsables de Colombia

Colombia está en la cuerda floja: su estabilidad democrática, la vida constitucional, el equilibrio de poderes, la libertad, la libre empresa, la propiedad privada y sobre todo el presente y futuro están en juego en estas próximas elecciones.

Comienzo por la democracia que es la libre y amplia participación, no solamente en la elección sino en el manejo del poder público. Cuando el gobierno es asumido por personas con tendencia autócrata, éstos no descansan hasta torcerle el cuello a la oposición y suprimir las garantías políticas de los partidos. Véase, Cuba, Nicaragua, Venezuela, Corea del Norte, Rusia y algunos otros, donde sátrapas por diferentes mecanismos se han apoderado de esos países para no soltarlos.  

Ahora bien, al asumir esos gobiernos lo primero que hacen es echarle mano a la Constitución, manipulando un referendo para suprimir el Congreso o cambiar el orden mayoritario, así como elegir amañadamente una asamblea que opere a su servicio, sin oposición. De otra parte, se cambia el modelo de elección y nombramientos de los organismos de control, de las cortes de justicia y de las fuerzas militares, acabando con la independencia de poderes y manejando esas instituciones a su favor.

El equilibrio de poderes se pierde por lo anterior y mas aún cuando se tiende a la eliminación de los partidos políticos tradicionales en sustitución de un solo y poderoso partido de gobierno. Ejemplo los países anteriormente citados.

Se pierde la libertad cuando al ciudadano se le coarta su libre expresión, a los medios de comunicación se les censura y si no acceden a las políticas del gobierno, se les clausura. A quien proteste en contra del gobierno autoritario o no asista a las manifestaciones promovidas por ellos, entonces se les encarcela o sanciona. Cuando el gobierno bajo su única y exclusiva iniciativa impone medidas a su antojo que terminan controlando la economía, el desarrollo y progreso de la nación.

La libre empresa se ve afectada por disposiciones impartidas de economía planificada, es decir el gobierno impone precios, suprime la economía de mercado, no permite el avance de la empresa privada, cierra negocios y busca el debilitamiento de las grandes compañías, acaba con los mercados bursátiles, impide la inversión y estatiza sectores de la economía estrangulando irresponsablemente las finanzas de la nación.

Cuando se ataca la propiedad privada con medidas regulatorias y expropiaciones arbitrarias de tierras, casas, edificios y propiedades adquiridas por personas legítimamente, para hacer demagogia y romper el equilibrio social.  

Todo lo anterior y mucho mas está en juego en nuestro país en estas próximas elecciones, pues el crecimiento de la tendencia del Pacto Histórico a la cabeza de Gustavo Petro es la real radiografía de sus intenciones con el país para perpetuarse en el poder, de manera que si llegan a ganar con su voto, vaya alistándose para abandonar pronto el país y recorrer el mundo como parias aguantando miseria, sin posibilidad de volver. Colombia, aunque imperfecta que es, es el mejor país que Dios nos ha dado. ¡De nosotros depende que ese tipo de gobierno no llegue!

Diego Arango O., El Nuevo Siglo, [email protected], 10/03/2022

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