El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, ha reprochado duramente las declaraciones que hiciese esta misma semana sobre la situación interna del país su par colombiano, el izquierdista Gustavo Petro, tildando las mismas como un abierto «ataque a la democracia» y justificando la expulsión de la representante de Bogotá en La Paz, Elizabeth García Carrillo.
«El ataque de Petro es un ataque a la democracia boliviana, porque él ha preferido su ideología que, parece, carece de conceptos democráticos, por encima de las relaciones y el respeto a la democracia de nuestras naciones», ha dicho el mandatario boliviano.
En ese sentido ha informado de que la embajadora colombiana ha sido declarado persona no grata en el país andino, por lo que «se va».
Antes de ello Petro se inmiscuyó en la política interna de Bolivia, indicando que las protestas alentadas por la izquierda desde hace cerca de 15 días son expresión de una «insurrección popular», al tiempo que salió en defensa del expresidente Evo Morales, a quien señaló como un «líder indígena» que no podía ser objeto de agresiones.