Gran parte de los espacios noticiosos son copados por el conflicto venezolano, que parece no tener fin.

Esperaban los hermanos venezolanos, así como los demócratas del mundo entero, que con la extracción del dictador Maduro para someterlo a la justicia norteamericana, se abriría la salida democrática que ese sufrido país espera desde hace más de 25 años.

Sin embargo, cada vez la frustración se apodera con más fuerza de los millones de exiliados que vagan por el mundo en busca de iniciar un nuevo plan de vida y de quienes permanecen todavía bajo el yugo del régimen espurio y violento de la señora Rodríguez.

La administración Trump ha manifestado su satisfacción por haber logrado un acuerdo histórico para la explotación de las reservas petrolíferas venezolanas pero, en cuanto al regreso a la democracia, advierte que Venezuela no está preparada para un proceso electoral ¿Cuándo lo va a estar?

Por su parte, la dictadora Rodríguez repite como lora mojada la misma fórmula, sin señalar siquiera una fecha aproximada para el inicio de un proceso electoral o dar a conocer un plan para su preparación.

Siguen los dirigentes de la oposición venezolana y los voceros de los presos políticos expresando su rechazo, sin la menor posibilidad de ser oídos. Parece ser que los norteamericanos están satisfechos con el arreglo logrado pues resuelve la precariedad de sus reservas de hidrocarburos frente al creciente consumo del mercado estadounidense. Y la camarilla gobernante de Venezuela también se conforma con la situación, pues dispone del poder militar, político y económico siempre y cuando obedezca los requerimientos de la potencia americana. Guarda, además, la esperanza de que, tarde o temprano, se producirá un cambio en el gobierno de U.S.A. que favorezca sus interesas.

  1. ¿Cuál sería, entonces, la manera de salir de este pernicioso círculo? Está en manos de la oposición, para lo cual debe adelantar sin dilación los siguientes pasos:
  2. Suscribir un acuerdo de unidad entre todos los grupos opuestos al régimen actual. La realidad es que María Corina Machado aparece como la líder indiscutible de la mayoría de venezolanos que quieren un régimen democrático, pero la suscripción de un documento de esta naturaleza y su difusión a nivel internacional intensificará su importancia.
  3. Los suscriptores del documento elevarán una petición al Presidente de USA para que, bajo su vigilancia, se convoque un proceso electoral para la elección de Presidente y Tribunal Constitucional.
  4. Comenzará designando un nuevo Consejo Nacional Electoral, encargado de organizar y supervisar las elecciones para garantizar su transparencia y el respeto de la voluntad popular. Deberá estar compuesto por 3 miembros designados por el régimen actual, 3 por los grupos inscritos de oposición y 3 árbitros internacionales, con voz y voto, designados por el gobierno de USA.
  5. Desde la fecha de iniciación del proceso electoral todos los candidatos inscritos podrán residir y movilizarse libremente por el territorio venezolano, bajo la protección pública o privada proporcionada por el gobierno de USA.
  6. Los inscritos como aspirantes se comprometen a respetar los acuerdos petrolíferos suscritos con el actual régimen para darles un sustento jurídico permanente del cual carecen en la actualidad, por estar suscritos por un gobierno que no ha sido elegido de acuerdo con la Constitución venezolana.
  7. Estarán habilitados para votar los venezolanos residentes en territorio nacional o en el exterior y los presos políticos, los cuales deberán ser liberados antes de la fecha d los comicios.
  8. Para los comicios se contratará una veeduría internacional absolutamente independiente, aprobada en el CNE.
  9. Se socializará la petición al gobierno de USA en forma masiva a nivel mundial para recolectar ayudas económicas, respaldos políticos y difusión a gran escala, hasta lograr que se cuente con un cronograma serio, y un agenda detallada y digna de credibilidad por parte de la oposición.

Nos duele el calvario que han tenido que sufrir nuestros vecinos y hermanos, y esperamos que estas reflexiones ayuden a abrirles un camino de esperanza en medio de tanta iniquidad.


Luis Alfonso García Carmona: Abogado. Escritor. Fundador de Alianza Reconstrucción Colombia.