El país no puede seguir así

Cuando creemos que ya se nos llenó la taza y que no aguantamos más iniquidades, nuevas noticias nos devuelven a la triste realidad del país.

Hemos abandonado los principios tutelares de nuestra civilización judeo-cristiana, así como los pilares del sistema democrático, para caer en el marxismo cultural, el materialismo ateo y en doctrinas antinaturales y anticientíficas como la ideología de género.

Por eso estamos como estamos:

La Democracia perdió su importancia frente a los intereses de quienes detentan los poderes. Se demostró cuando la Corte Constitucional validó el robo del plebiscito y, más recientemente, cuando el Presidente Duque frenó durante 6 meses la recolección de firmas para revocar el mandato del alcalde Quintero.

Los habitantes de Colombia han perdido el derecho a la vida y a que el Estado garantice su seguridad y su salud, como consecuencia de los paros ilegales y violentos que se desarrollan, con el beneplácito de las autoridades. ¿Cómo es posible que 15.000 colombianos más hayan muerto por el incremento de los contagios y no se responsabilice a los gestores de esas infames marchas de la muerte?

Ya  no existe Justicia en Colombia y un Estado sin Justicia es un Estado inviable. No entendemos cómo se prohibió la extradición de un narcotraficante como Santrich y se le dio libertad provisional facilitándole su fuga del país. Ni la absolución de criminales que han destruido el país, asesinado y herido a los agentes de la autoridad. Ni la corrupción del cartel de la toga, que falla según el dinero que reciben por debajo de la mesa. Ni los jueces y tribunales que, mediante tutelas impiden la fumigación de la coca, se oponen al apoyo militar para control del orden público e invaden la órbita del poder ejecutivo.

Seamos claros: Los colombianos no hemos elegido magistrados ni jueces para legislar o gobernar. Exigimos que se limiten a  administrar justicia y a  fallar sobre la inexequibilidad de las normas. Y punto.

Desde que existen estadísticas, durante la pandemia y los paros, Colombia ha atravesado la mayor crisis económica de su historia. Sin embargo, los políticos de izquierda acompañados de sus camaradas de FECODE, Comité  del Paro, la CUT y la Primera Línea, se empeñan en frenar el crecimiento del país, pauperizar a la población, estigmatizar a los empresarios y atizar la lucha de clases.

Mientras tanto, el adoctrinamiento de nuestras juventudes en las ideologías marxistas-leninistas va avanzando, así como su infiltración en la Justicia, los medios de comunicación, el sindicalismo, el clero y, por supuesto, las autoridades locales y regionales.

Eso no puede seguir así, estimados compatriotas. Tenemos que poner fin a esta catástrofe. Ya iniciamos la inscripción de un movimiento independiente de las viejas clases políticas , con voluntad para reconstruir a Colombia, compuesto por gentes interesadas solamente en el bien del país, profesionales, comerciantes, amas de casa, estudiantes, militares en retiro,  jubilados, empresarios del campo,  indígenas no vinculados ni a las FARC ni al narcotráfico, grupos defensores de la vida, víctimas del conflicto. Es el PARTIDO NACIONAL COLOMBIANO (PNC). Esperamos contar contigo. Es ahora o nunca. Esto no puede seguir así. ”RECONSTRUCCIÓN O CATÁSTROFE”.

Por: Luis Alfonso García Carmona

Candidato a la Presidencia por el Partido Nacional Colombiano (PNC)

 

Share on whatsapp
WhatsApp
Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on telegram
Telegram
Share on email
Email

Artículos Relacionados

Pensar en grande

Claramente, alguien va a tener que pagar estos altos costos logísticos y sin duda alguna seremos los consumidores. Se nos viene una

Leer más »

Contrarrestando

En una emboscada asesinan vilmente a unos soldados de la patria que hacían regular ronda rural; casi al tiempo mientras dos policías

Leer más »

El Ateo Chileno

Así denominan en las redes sociales a Alejandro Gaviria, el enésimo candidato a la presidencia para el próximo cuatrienio, a raíz de

Leer más »

Deja una respuesta